Millennials y Tecnología. Dos conceptos que unidos cambian el mercado.

infografia-millenials_0

En un evento tecnológico al que he asistido recientemente, uno de los ponentes hizo mención al concepto MILLENNIALS, refiriéndose a los jóvenes adolescentes de hoy. En concreto su alusión era a los que alcanzan la adolescencia después del año 2.000, y más concretamente a los nacidos a partir de ese año en adelante. Los definía como consumidores altamente exigentes y extremadamente informados. Y achacaba esto a que están tecnológicamente muy avanzados, debido a que llevan en su ADN la impresionante velocidad a la que evoluciona la tecnología, lo que se traduce en que para ellos sea sencilla, lógica y la asuman con total naturalidad.

Independientemente de que alguno de los lectores de este “post” pueda estar más o menos de acuerdo con esta afirmación, yo, como siempre hago ante una posible duda, miro para mis adentros que es donde suelo encontrar respuestas. Y así lo he hecho de nuevo mirando a mi casa donde mis hijas (ambas por igual, aunque la menor mucho más acentuadamente) son la viva imagen de lo que relataba el ponente mencionado, y que me ha motivado a escribir el “post” de hoy, haciendo reflexionar sobre ello.

Millennials y Tecnología. Dos conceptos que unidos cambian el mercado.

La prueba la tengo día a día, debido también a que la tecnología es mi modo de vida y con lo que me la gano. Ahí compruebo como, por ejemplo, hablando con mi hija mayor (que compagina estudios con trabajo), es capaz de vender tecnología en un centro comercial facilitando a los compradores las soluciones que desean con una solvencia increíble para una chica de su edad (21 años). O comprobando como mi hija pequeña (cercana a los 15 años) convive con soluciones tecnológicas, e incluso las utiliza con enorme éxito en sus estudios.

Poder conversar con ellas de tecnología abre a un padre puertas para establecer lazos de otra índole impensables hace décadas para un progenitor (pero eso será motivo de otro “post” con toda seguridad próximamente).

Pero si llevamos esta experiencia al management, objetivo máximo siempre de mis publicaciones en este blog, la comparativa se me hace muy sencilla, veamos:

  • Cuando empecé a estudiar informática en los inicios de la década de los 80’s, los discos duros de ordenador industrial tenían 120 Megabytes, pesaban bastantes kilos y su coste era de miles de dólares. Recuerdo una monstruosa unidad Texas Instruments de 500Mb (lo más grande que había visto de aquel momento) que pesaba casi 40Kg, y sobre la que incluso te podías sentar sobre su carcasa protectora. Su precio rondaba los 120.000 dólares.
  • Hoy en día, puedes adquirir una Tarjeta MicroSD de la marca SanDisk (por ejemplo) del tamaño de una uña, con una capacidad de 200 Gigabytes (casi 205 mil megabytes) para meter en un teléfono móvil, por un coste cercano a los 180 dólares.

Es decir, casi dos mil veces más grande que los discos duros de los 80’s, por un coste 700 veces inferior. Eso ha ocurrido en apenas 30 años. Pero el problema es que no habrá que esperar  otros 30 años para ver una evolución de esas características, porque la tecnología no evoluciona de forma lineal, sino de forma exponencial.

Lo que significa que debemos entrenar nuestro cerebro a una evolución también exponencial, capaz de adaptarse de forma vertiginosa a los cambios y la innovación.

Sobre todo los profesionales que nos dedicamos a las ventas, al comercio, a los servicios en general.

Porque si mezclamos los conceptos comentados en este “post”, millennials y tecnología, en la próxima década, todo será mucho más pequeño de tamaño, pero mucho más grande de capacidad. Mucho más rápido pero mucho más barato. Y habrá mucha más oferta pero mucha más exigencia de compra.

Y lo más probable es que exista menos presencia personal del potencial comprador porque todo será digital y se venderá por internet en un dispositivo móvil. O el comprador ya habrá hecho su preselección por Internet del producto que quiere adquirir, previamente de haber revisado en todos los foros posibles notas y referencias sobre el producto y la empresa comercializadora, y se presentará en su establecimiento de compra con su configuración perfecta solo para pedir “aquello en concreto”.

Y es que los millennials, nuestros próximo consumidores, compran pizzas y ropa por Internet, se testean “on line” sobre su próximo examen de matemáticas, y estan todo el día “allways on” (siempre conectados).

Bienvenido al futuro….¿estás preparado?

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s